a j.....
Se ha ido el vidente con sus manos profundas de óleo. Y yo que le creí con la seguridad de un niño; deslizándome entre los pliegues de sus manos, desnudándome para que clavara sus piernas en mi espalda, porque él mismo era la diosa bailante, a quien tantas veces nombré con sus mil nombres, como si me escuchara allá en su lecho nupcial de prostituta, allá donde vendieron sus muchas almas y le ofrecieron la culpa.
Se ha ido y yo mismo soy el vidente, aquél a quien le duelen las palabras que no ha escrito. El que picotea con su lengua de fuego los orificios de su alma. "Es evidente que he pecado", dice el pájaro cantor, "aunque el pecado no exista".
Tiene los labios rojos de tanto morderse las esquinas aquellas donde le nace el deseo. Se acerca silencioso y me amarra en el asombro; me sabe pequeño, me sabe mortal y descaradamente entre sus besos me llama poeta. Me condena como si al verdugo le reclamaran las cabezas hurtadas. Yo mismo me he golpeado para evitar el desgaste de sus puños, puños que adoro, puños hechos de angustia entre la noche y la boca, entre sus manos blandamente afiladas.
Yo también he deseado a la mujer cuando se quita el cuerpo y se pone la tristeza encima, porque sabe sonreir cuando le faltan dientes, sabe amarrarse al cielo con cuerdas que desenhebra en la garganta y así canta. Y sin embargo el hombre terco se atraviesa como el humo de un tabaco que nunca acaba de fumarse. Sus piernas son la tortura de un desterrado a quien no le mostraron el desierto.
¿En qué piel esconderse si se ha llevado la suya? Ya no es el dedo enganchado al dedo, sino el pacto con la muerte. "Que no duela, que no duela", dice el pájaro y se lanza al vacío... pero sus alas se abren.
martes 3 de noviembre de 2009
miércoles 26 de agosto de 2009
Poético y vulgar
Poético y vulgar,
así es como me siento
Poético porque
me meto entre tus manos
por debajo de tus piernas
(que tejiste en una prosa
lenta pero penetrable)
y tú no te das cuenta.
Vulgar porque
tú lo haces
te desabrochas la cintura
y te descalzas la boca
para decirme que no me amas
como si a mi me importara.
así es como me siento
Poético porque
me meto entre tus manos
por debajo de tus piernas
(que tejiste en una prosa
lenta pero penetrable)
y tú no te das cuenta.
Vulgar porque
tú lo haces
te desabrochas la cintura
y te descalzas la boca
para decirme que no me amas
como si a mi me importara.
martes 21 de julio de 2009
¿Que pretende usted de mí?
¿Qué pretende usted de mí
señor enterrador?
no soy un bufón y
mucho menos un rey
no se cuestione
sobre mis carnes
no tome mi cabeza
como si fuera el atril
de sus filosofías
no diga que da lo mismo
no-vivo que vivo
ni húmero que falange
Porque a todos nos
fragmentaron los huesos
de una manera distinta
porque ser y no-ser
vienen siendo la misma cosa
y porque en este mundo retórico
el que camina entre tumbas
tiene mucho de muerto
o al menos un poco.
señor enterrador?
no soy un bufón y
mucho menos un rey
no se cuestione
sobre mis carnes
no tome mi cabeza
como si fuera el atril
de sus filosofías
no diga que da lo mismo
no-vivo que vivo
ni húmero que falange
Porque a todos nos
fragmentaron los huesos
de una manera distinta
porque ser y no-ser
vienen siendo la misma cosa
y porque en este mundo retórico
el que camina entre tumbas
tiene mucho de muerto
o al menos un poco.
domingo 12 de julio de 2009
poema 13
Trataria de evitar cada uno de tus besos
Trataría de evitarte, lo juro
Decirte que ya no amanecerá
el amor en mis labios
y darte la espalda aún cuando
entiendo el dolor que se oculta en tu silencio
Pero prefiero correr y esconderme
en mis palabras
decirte adiós a media voz
como quien no quiere la cosa
Y es que en realidad no quiero
Olvidarte sería olvidarme
Matarte seria placentero
un suicidio más para esta noche
Pero besarte sería más sincero
al menos mientras consigo acostumbrarme
a la ausencia de tu ausencia
al abrazo de tu terco silencio
Adiós debo decirte
aunque un trozo de locura
me diga que te amaré por siempre
Trataría de evitarte, lo juro
Decirte que ya no amanecerá
el amor en mis labios
y darte la espalda aún cuando
entiendo el dolor que se oculta en tu silencio
Pero prefiero correr y esconderme
en mis palabras
decirte adiós a media voz
como quien no quiere la cosa
Y es que en realidad no quiero
Olvidarte sería olvidarme
Matarte seria placentero
un suicidio más para esta noche
Pero besarte sería más sincero
al menos mientras consigo acostumbrarme
a la ausencia de tu ausencia
al abrazo de tu terco silencio
Adiós debo decirte
aunque un trozo de locura
me diga que te amaré por siempre
jueves 9 de julio de 2009
Y la sonrisa no está
Si tuviese entre mis manos
alguna gota de sangre
diría que te asesiné
hace más de dos mil años
Claro, la sangre estaría seca
y las manos descompuestas
y la sonrisa…
intacta
pero sólo tengo un lápiz
que se pasea por entre los dedos
una y otra vez
(Por entre tus dedos, digo)
Y la sonrisa no está
Haría falta un poco de
beneficiosa contracción muscular
para lograrla
(Agárrame de la esquina y tira
tan duro como puedas
un poco más fuerte
sin desprender la piel, que
la necesitamos para escondernos
cuando nos caiga la tarde)
Si tuviese entre mis manos
alguna gota de sangre…
Pero sólo tengo un beso
y un cajón de buenas intenciones
alguna gota de sangre
diría que te asesiné
hace más de dos mil años
Claro, la sangre estaría seca
y las manos descompuestas
y la sonrisa…
intacta
pero sólo tengo un lápiz
que se pasea por entre los dedos
una y otra vez
(Por entre tus dedos, digo)
Y la sonrisa no está
Haría falta un poco de
beneficiosa contracción muscular
para lograrla
(Agárrame de la esquina y tira
tan duro como puedas
un poco más fuerte
sin desprender la piel, que
la necesitamos para escondernos
cuando nos caiga la tarde)
Si tuviese entre mis manos
alguna gota de sangre…
Pero sólo tengo un beso
y un cajón de buenas intenciones
miércoles 17 de junio de 2009
Poema completo para un amante incompleto
aún conserva en su bolsillo
el poema
ese trozo de papel
manchado con semen
untado de besos
bañado en sudores
lo guarda como un tesoro
escondido
y mientras le tira piedras
a los pájaros
me llama aventurero
buscatesoros
descubremisterios
quiere que vaya de regreso
a la cueva secreta del amor
y le escriba nuevos
versos
pero el papel arrugado se
ha ido desprendiendo de sí mismo
ya casi hecho polvo
no permite otra palabra
el poema
ese trozo de papel
manchado con semen
untado de besos
bañado en sudores
lo guarda como un tesoro
escondido
y mientras le tira piedras
a los pájaros
me llama aventurero
buscatesoros
descubremisterios
quiere que vaya de regreso
a la cueva secreta del amor
y le escriba nuevos
versos
pero el papel arrugado se
ha ido desprendiendo de sí mismo
ya casi hecho polvo
no permite otra palabra
lunes 8 de junio de 2009
Incesto
Venía de vender sus noches
en moteles baratos
se maquillaba el rostro con
gestos amables que recordaban
más el ritmo de una tragedia
griega que la dulce mirada de una
virgen de pueblo
tenía una verga descomunal
la llevaba a todas partes con orgullo
se reía estrepitosamente
mientras trazaba en el viento ese río
caliente como ensoñación de junio
Tantas veces lo vi deslizarse
por entre mis costillas
como buscando ese cuartucho adánico
en qué guardar
su poca ropa
y acomodar su lengua pálida
un café tranquilo
y algún tango que hiciera el
oficio de la casa
hasta que me dijo que él mismo
era mi padre
con sus dos piernas de yegua
y su quijada ancha
y le creí.
en moteles baratos
se maquillaba el rostro con
gestos amables que recordaban
más el ritmo de una tragedia
griega que la dulce mirada de una
virgen de pueblo
tenía una verga descomunal
la llevaba a todas partes con orgullo
se reía estrepitosamente
mientras trazaba en el viento ese río
caliente como ensoñación de junio
Tantas veces lo vi deslizarse
por entre mis costillas
como buscando ese cuartucho adánico
en qué guardar
su poca ropa
y acomodar su lengua pálida
un café tranquilo
y algún tango que hiciera el
oficio de la casa
hasta que me dijo que él mismo
era mi padre
con sus dos piernas de yegua
y su quijada ancha
y le creí.
miércoles 27 de mayo de 2009
Alejandra que también es Alejandra
Alejandra que huele a tarot
Alejandra que quiere ser negro
Alejandra que baila y saca su pistola de
cartón
para asustar a los gatos
a ella le escribiría mil versos
y mil sueños
que valgan lo que una estrella
Alejandra como brisa marina
Alejandra que ríe
que no es Alejandra y que tampoco es ella
que es
que tiene ojos de pantera
que es una y es muchas
Alejandras
todas
como un árbol de pájaros silvestres
cantando los misterios de los hombres
y sanando con sus manos el fluir
de las heridas
Alejandra alucinógena
Alejandra de efectos secundarios
a ella la amaría como se ama a una mujer
a todas ellas
pero ensuciaría con mucho la
blancura de sus ropas y
prefiero por eso regalarle
caricias como primaveras
y una flor tronchada con
los dedos del alma.
Alejandra que quiere ser negro
Alejandra que baila y saca su pistola de
cartón
para asustar a los gatos
a ella le escribiría mil versos
y mil sueños
que valgan lo que una estrella
Alejandra como brisa marina
Alejandra que ríe
que no es Alejandra y que tampoco es ella
que es
que tiene ojos de pantera
que es una y es muchas
Alejandras
todas
como un árbol de pájaros silvestres
cantando los misterios de los hombres
y sanando con sus manos el fluir
de las heridas
Alejandra alucinógena
Alejandra de efectos secundarios
a ella la amaría como se ama a una mujer
a todas ellas
pero ensuciaría con mucho la
blancura de sus ropas y
prefiero por eso regalarle
caricias como primaveras
y una flor tronchada con
los dedos del alma.
domingo 24 de mayo de 2009
Entregaré mi vida en primavera
Entregaré la vida
de ser posible en primavera
cuando se despiertan los jardines de tu boca
de tabaco y de drogas recicladas
cuando tus contorsiones infantiles
me desbaraten el rostro
cuando te devore el cuerpo
como a los juguetes de la infancia
La entregaré, sí,
con una condición:
que incineres mis labios y
deseches mi sexo triste
para no llevarme más
que una cicatriz enterrada en
lo profundo del pecho
para que los buitres ya no tengan
alimento
de ser posible en primavera
cuando se despiertan los jardines de tu boca
de tabaco y de drogas recicladas
cuando tus contorsiones infantiles
me desbaraten el rostro
cuando te devore el cuerpo
como a los juguetes de la infancia
La entregaré, sí,
con una condición:
que incineres mis labios y
deseches mi sexo triste
para no llevarme más
que una cicatriz enterrada en
lo profundo del pecho
para que los buitres ya no tengan
alimento
martes 19 de mayo de 2009
Raúl
Odio a Raúl porque me saca del vientre
ese animal triste que en vez de hombre
fue pájaro
porque me arranca las costillas para
sembrarlas en el patio de su casa
porque cosecha adanes aún en tiempo
de sequía
y se pone sus ropas más sinceras
para salir a la calle:
un corazón de gorrión
y dos piernas de centauro.
Odio a Raúl porque ha venido a
visitarme de noche
a darme un beso largo entre la boca
y los párpados
a contarme que su madre murió
mientras cantaba una canción de cuna,
como tantas madres.
Odio a Raúl porque también fue pájaro,
se colgó en la teta hasta los treinta y nueve
y clavó su pico en más de mil costados;
aún así, vive,
preparando su emboscada
se encuentra oculto, masturbando con sus sienes
el tenso hilo de los cuchillos del alma.
ese animal triste que en vez de hombre
fue pájaro
porque me arranca las costillas para
sembrarlas en el patio de su casa
porque cosecha adanes aún en tiempo
de sequía
y se pone sus ropas más sinceras
para salir a la calle:
un corazón de gorrión
y dos piernas de centauro.
Odio a Raúl porque ha venido a
visitarme de noche
a darme un beso largo entre la boca
y los párpados
a contarme que su madre murió
mientras cantaba una canción de cuna,
como tantas madres.
Odio a Raúl porque también fue pájaro,
se colgó en la teta hasta los treinta y nueve
y clavó su pico en más de mil costados;
aún así, vive,
preparando su emboscada
se encuentra oculto, masturbando con sus sienes
el tenso hilo de los cuchillos del alma.
miércoles 13 de mayo de 2009
viernes 6 de marzo de 2009
Y después de la lluvia, vos
a quien de mis sueños es amante, CB
1
La lluvia, que es puro choque de nube, puro cabalgar de guerra, la lluvia esa que es párpado y mejilla al mismo tiempo, encuentra en la sombra su acomodo y en la calle, en la almohada dura de los cráneos superpuestos, va desnudándose a pequeños saltos de grillo, a ronco resoplar de rana.
Se desliza por los cuerpos que son ríos replegados sobre sus costados al paso de las aguas. Va alborotando a los insectos que en su suave clamor se hacen espuma. Va golpeando las riberas de los labios como el temblor de dos continentes que se abrazan. Y en el tenso galopar del dedo me asomo al abismo de tu ombligo, al remolino en que revuelves el sudor de aquella noche escarpada que escalaste hacia la cima de mi espalda. La ropa desnuda se encajona en los húmedos rincones de la casa y en la cama los dos cuerpos de la fiebre que se escarban, agonizan.
2
Sube la pierna, al infinito sostener del cielo, la columna tensa. Se levanta como cresta de ola y en su ir y en su volver trae el ahogo. Sábana que aletea con los cuerpos de espasmos oceánicos. Sábana que resopla y se suelta de las riendas en el largo beso de la arena.
Así como el amante troncha la flor y espina el dedo, la noche, que es potro salvaje, centellea con sus cuatro cascos indomables, golpea, erupciona, abre mis ojos a la ausencia. Cántaro sin agua. Cántaro de paredes agrietadas. Cántaro del tiempo.
3
Ventana abierta que va directo al pecho; ventana de cristales empañados. Esquina del profético maullido. Ventana del meter una mano el viento y su pico el cuervo. Ventana del ya-nadie-más-habita-en-esta-casa.
4
La lluvia, que es luna creciente y libélula menguante, lleva en su barco mi alma, mece mis huesos en su mano mántica y se lanza conmigo al viaje cavernoso, al viaje de los círculos cruzados, al viaje de la estrella y de la noche.
La lluvia esa que va quitándose con el pico las plumas, estirando su cuerpo como línea de horizonte, inunda todo, hasta mi boca, que en ese sabor de agua se descuelga como cascada al roce de los labios.
5
y luego vos con tu mirada ausente…
1
La lluvia, que es puro choque de nube, puro cabalgar de guerra, la lluvia esa que es párpado y mejilla al mismo tiempo, encuentra en la sombra su acomodo y en la calle, en la almohada dura de los cráneos superpuestos, va desnudándose a pequeños saltos de grillo, a ronco resoplar de rana.
Se desliza por los cuerpos que son ríos replegados sobre sus costados al paso de las aguas. Va alborotando a los insectos que en su suave clamor se hacen espuma. Va golpeando las riberas de los labios como el temblor de dos continentes que se abrazan. Y en el tenso galopar del dedo me asomo al abismo de tu ombligo, al remolino en que revuelves el sudor de aquella noche escarpada que escalaste hacia la cima de mi espalda. La ropa desnuda se encajona en los húmedos rincones de la casa y en la cama los dos cuerpos de la fiebre que se escarban, agonizan.
2
Sube la pierna, al infinito sostener del cielo, la columna tensa. Se levanta como cresta de ola y en su ir y en su volver trae el ahogo. Sábana que aletea con los cuerpos de espasmos oceánicos. Sábana que resopla y se suelta de las riendas en el largo beso de la arena.
Así como el amante troncha la flor y espina el dedo, la noche, que es potro salvaje, centellea con sus cuatro cascos indomables, golpea, erupciona, abre mis ojos a la ausencia. Cántaro sin agua. Cántaro de paredes agrietadas. Cántaro del tiempo.
3
Ventana abierta que va directo al pecho; ventana de cristales empañados. Esquina del profético maullido. Ventana del meter una mano el viento y su pico el cuervo. Ventana del ya-nadie-más-habita-en-esta-casa.
4
La lluvia, que es luna creciente y libélula menguante, lleva en su barco mi alma, mece mis huesos en su mano mántica y se lanza conmigo al viaje cavernoso, al viaje de los círculos cruzados, al viaje de la estrella y de la noche.
La lluvia esa que va quitándose con el pico las plumas, estirando su cuerpo como línea de horizonte, inunda todo, hasta mi boca, que en ese sabor de agua se descuelga como cascada al roce de los labios.
5
y luego vos con tu mirada ausente…
martes 3 de febrero de 2009
Y así como cae la puerta, el salto
Aún llaman a la puerta
aquellos golpes secos
que son ecos de la muerte.
Aún dejan salir por las
esquinas de sus labios
ese "Buenos días" que se parece
a la madera vieja,
ese "Cómo va la vida!" similar
al golpeteo del martillo.
Aún se desbocan
a media voz
y a voz completa
porque "pasaban por aquí"
porque "querían saludar".
Aún vienen a buscarme
a tirar piedras contra las ventanas
porque ignoran mi ausencia
(porque no fueron testigos del adiós aquél
con que enterré mis huesos)
Aún traen sus cantos y enamoran al silencio,
le hacen promesas de amante.
Aún llaman a la puerta
aquellos golpes secos
que son gatos hambrientos
volverán la cabeza cuando ya sangren los nudillos
de sus manos
y gritaran rabiosos porque tiré las llaves de esta jaula
("no son invitados en mi casa")
y mientras rompen con sus muecas los ladrillos
mientras borran con urgencia las palabras que he dejado en las paredes
alguien recordará el sonido de mis alas que se abren
se abren, se abren
y así como cae la puerta, el salto.
aquellos golpes secos
que son ecos de la muerte.
Aún dejan salir por las
esquinas de sus labios
ese "Buenos días" que se parece
a la madera vieja,
ese "Cómo va la vida!" similar
al golpeteo del martillo.
Aún se desbocan
a media voz
y a voz completa
porque "pasaban por aquí"
porque "querían saludar".
Aún vienen a buscarme
a tirar piedras contra las ventanas
porque ignoran mi ausencia
(porque no fueron testigos del adiós aquél
con que enterré mis huesos)
Aún traen sus cantos y enamoran al silencio,
le hacen promesas de amante.
Aún llaman a la puerta
aquellos golpes secos
que son gatos hambrientos
volverán la cabeza cuando ya sangren los nudillos
de sus manos
y gritaran rabiosos porque tiré las llaves de esta jaula
("no son invitados en mi casa")
y mientras rompen con sus muecas los ladrillos
mientras borran con urgencia las palabras que he dejado en las paredes
alguien recordará el sonido de mis alas que se abren
se abren, se abren
y así como cae la puerta, el salto.
martes 20 de enero de 2009
Es tan dulce acariciar
su lengua tensa
destemplarle suavemente
el labio
y enganchar astutamente
el dedo
es tan dulce
ocupar los espacios de su
boca
pedirle que grite
enterrar en su mirada
el aire
ahogarlo hasta que
su vientre convulsione
como una rosa ardiente
que se abre a los
ojos del amante
es tan dulce
empezar de nuevo
arrastrar los dedos
a lo largo de su todo
pedirle que hable
es tan dulce
pedirle que deje sus manos
en mi boca
que vaya quitándome la vida.
su lengua tensa
destemplarle suavemente
el labio
y enganchar astutamente
el dedo
es tan dulce
ocupar los espacios de su
boca
pedirle que grite
enterrar en su mirada
el aire
ahogarlo hasta que
su vientre convulsione
como una rosa ardiente
que se abre a los
ojos del amante
es tan dulce
empezar de nuevo
arrastrar los dedos
a lo largo de su todo
pedirle que hable
es tan dulce
pedirle que deje sus manos
en mi boca
que vaya quitándome la vida.
martes 9 de diciembre de 2008
La angustia consiste en saber que la ola debe llegar a la playa. ¿Cómo?, ¿Cuándo?... eso no es importante. ¿Dónde? ¿Dónde poner los labios para recibirla de frente y con los ojos abiertos?
Si llegas a tocar mi espalda con tus labios... sólo si llegas a hacerlo por simple curiosidad, abriré una a una las vértebras para que entres y salgas a tu antojo, haciéndome presa tu boca, sangrando al abrazo de la carne.
jueves 20 de noviembre de 2008
Como un tigre
Voy a saltar sobre tu boca abierta
como un tigre rabioso
para desnudar tu lengua,
arrebatándote las ropas
que no te atreves a vestir
por temor a la palabra.
Me quedaré en silencio
mientras tus labios
se abren y se cierran con el viento
como si alguien dejase una puerta abierta
y ya no entrara nadie a saludar.
No te des la vuelta porque
hay dardos traicioneros
que golpean en la espalda,
hierros calientes que escriben
en la carne y en los huesos
aquello que te duele,
aquello que no has dicho.
Abre bien la boca, usa tus manos
si es necesario,
quédate quieto,
estoy listo para el salto.
como un tigre rabioso
para desnudar tu lengua,
arrebatándote las ropas
que no te atreves a vestir
por temor a la palabra.
Me quedaré en silencio
mientras tus labios
se abren y se cierran con el viento
como si alguien dejase una puerta abierta
y ya no entrara nadie a saludar.
No te des la vuelta porque
hay dardos traicioneros
que golpean en la espalda,
hierros calientes que escriben
en la carne y en los huesos
aquello que te duele,
aquello que no has dicho.
Abre bien la boca, usa tus manos
si es necesario,
quédate quieto,
estoy listo para el salto.
miércoles 19 de noviembre de 2008
Los usos del Lápiz II
El lápiz quiere asistir al parto
de las noches
Rompe su punta
allí
donde los hombres
son desechados como
notas al aire.
Rasga las esquinas del cielo
con sus golpes
a pico de ave,
cuando las calles sin luz
parecen costillas
agolpadas
en un pecho abierto
ya sin sangre.
Salen todos
como potros
galopantes
Y él sigue
rompiendo su punta
ahí donde descansan
los cuerpos sin vida
de quienes
quitándose los labios
gritaron aquella
palabra que no puedo nombrar
Porque me he
partido yo también
junto a mi lápiz.
de las noches
Rompe su punta
allí
donde los hombres
son desechados como
notas al aire.
Rasga las esquinas del cielo
con sus golpes
a pico de ave,
cuando las calles sin luz
parecen costillas
agolpadas
en un pecho abierto
ya sin sangre.
Salen todos
como potros
galopantes
Y él sigue
rompiendo su punta
ahí donde descansan
los cuerpos sin vida
de quienes
quitándose los labios
gritaron aquella
palabra que no puedo nombrar
Porque me he
partido yo también
junto a mi lápiz.
Los usos del Lápiz I
Tengo una mano que dice,
mientras me abrazo a los espacios infinitos de una espalda:
voy a masturbar al lápiz aquél que me mira con angustia;
lo toma con ligero ímpetu de hombre
acuchillando el cuerpo blanco
una y tantas veces
hasta que muere
en aquella última y eterna convulsión;
la pupila dilatada que explota
el lápiz que se niega a salir de su caverna
mientras los ríos de sudor
van cayendo por las piernas
deshaciéndose en gritos
fragmentados que llaman a la muerte.
mientras me abrazo a los espacios infinitos de una espalda:
voy a masturbar al lápiz aquél que me mira con angustia;
lo toma con ligero ímpetu de hombre
acuchillando el cuerpo blanco
una y tantas veces
hasta que muere
en aquella última y eterna convulsión;
la pupila dilatada que explota
el lápiz que se niega a salir de su caverna
mientras los ríos de sudor
van cayendo por las piernas
deshaciéndose en gritos
fragmentados que llaman a la muerte.
martes 18 de noviembre de 2008
Y aún siendo temprano me ha caído la sombra entre los párpados
gotea como la incertidumbre misma sobre un techo viejo
Tac. Tac.
Y aún cae una tercera teja
Y aún un tercer Tac que recuerda que la ley de la gravedad existe
así como existe la sombra que ya cae sobre el cuello
Y aún siendo temprano no hay ocasión para los gestos
porque ya el vientre está cubierto,
se lleva las miradas para siempre
Tac.
Mi vecina tiene una dedicatoria en su ventana:
“a la que puedo provocar rápidamente”
(Me despierta el deseo en una noche como otras
y corro a la ventana aquella,
para comprobar que nunca ha sido un sueño)
Hay un incendio creciendo en esta casa,
aún siendo temprano la carne ya está vieja
Hay una dedicatoria debajo de mi cama.
gotea como la incertidumbre misma sobre un techo viejo
Tac. Tac.
Y aún cae una tercera teja
Y aún un tercer Tac que recuerda que la ley de la gravedad existe
así como existe la sombra que ya cae sobre el cuello
Y aún siendo temprano no hay ocasión para los gestos
porque ya el vientre está cubierto,
se lleva las miradas para siempre
Tac.
Mi vecina tiene una dedicatoria en su ventana:
“a la que puedo provocar rápidamente”
(Me despierta el deseo en una noche como otras
y corro a la ventana aquella,
para comprobar que nunca ha sido un sueño)
Hay un incendio creciendo en esta casa,
aún siendo temprano la carne ya está vieja
Hay una dedicatoria debajo de mi cama.
Obsceno
No hay nada más obsceno
que vivir en esta casa,
las piedras en el jardín...
"las plantó una mujer que
corría vestida por todos los pasillos"
Era menos mujer que mariposa
y sin embargo tenía unos labios
dulcemente rojos instalados en su boca
y ¿quién no ha tenido labios en la boca
para decir adios?
Ella dijo:
volveré cuando florezca el árbol
que sembraste en el jardín.
Y recogió las piedras y las plantó
en un círculo perfecto.
No hay nada más obsceno que sentarse a ver
todas las tardes
el altar aquél
donde el árbol no florece
No hay nada más obsceno que
colocarme el vestido
y correr de cara al tiempo
y tirarle piedras a las piedras
y manchar con flores rojas
de mis dedos y mis dientes
las hojas todas del jardín
y fingir que ha vuelto
y caer en sus brazos
para que me diga al oído
cosas más obscenas que éstas.
que vivir en esta casa,
las piedras en el jardín...
"las plantó una mujer que
corría vestida por todos los pasillos"
Era menos mujer que mariposa
y sin embargo tenía unos labios
dulcemente rojos instalados en su boca
y ¿quién no ha tenido labios en la boca
para decir adios?
Ella dijo:
volveré cuando florezca el árbol
que sembraste en el jardín.
Y recogió las piedras y las plantó
en un círculo perfecto.
No hay nada más obsceno que sentarse a ver
todas las tardes
el altar aquél
donde el árbol no florece
No hay nada más obsceno que
colocarme el vestido
y correr de cara al tiempo
y tirarle piedras a las piedras
y manchar con flores rojas
de mis dedos y mis dientes
las hojas todas del jardín
y fingir que ha vuelto
y caer en sus brazos
para que me diga al oído
cosas más obscenas que éstas.
lunes 22 de septiembre de 2008
Monólogo de un ataúd
I
La tumba va enterrando
sus raíces en la tierra
va cavándose a sí misma
como la mujer
que se abre el vientre
y deja en el ataúd su cadáver
II
(en las tablas crujientes
que guardan los aullidos
de los meses
y los años
se revuelven los cuerpos
silenciosos
observando a quien los mira
a través de mi cristal
con sus pupilas tan abiertas
y sus rostros torpemente maquillados;
para que la madre no sufra
con el pecado que recorre
las pieles
como un lamento imborrable
de tantas vidas ya vividas)
III
La tumba va vomitando
todo cuanto traga
va vomitándose a sí misma
y ya no hay espacio para el
ataúd aquél
que guarda mis cenizas.
IV
(en las noches febriles
en que descolgaba sus manos
sobre los cuerpos muertos
de necrófagos insectos
fue moldeando lentamente mi
destino
fue acomodándome a una tumba
de inexactitud planeada
fue preparando las palabras
para dejarme en manos
del mejor cadáver,
del hombre que fuera buen padre
y buen amigo)
V
Y cuando ya nadie recibe en su jardín
el peso de unos huesos triturados
alguien ve pasar a los perros hambrientos
jugando como niños
que se adueñan de las calles.
La tumba va enterrando
sus raíces en la tierra
va cavándose a sí misma
como la mujer
que se abre el vientre
y deja en el ataúd su cadáver
II
(en las tablas crujientes
que guardan los aullidos
de los meses
y los años
se revuelven los cuerpos
silenciosos
observando a quien los mira
a través de mi cristal
con sus pupilas tan abiertas
y sus rostros torpemente maquillados;
para que la madre no sufra
con el pecado que recorre
las pieles
como un lamento imborrable
de tantas vidas ya vividas)
III
La tumba va vomitando
todo cuanto traga
va vomitándose a sí misma
y ya no hay espacio para el
ataúd aquél
que guarda mis cenizas.
IV
(en las noches febriles
en que descolgaba sus manos
sobre los cuerpos muertos
de necrófagos insectos
fue moldeando lentamente mi
destino
fue acomodándome a una tumba
de inexactitud planeada
fue preparando las palabras
para dejarme en manos
del mejor cadáver,
del hombre que fuera buen padre
y buen amigo)
V
Y cuando ya nadie recibe en su jardín
el peso de unos huesos triturados
alguien ve pasar a los perros hambrientos
jugando como niños
que se adueñan de las calles.
lunes 8 de septiembre de 2008
Una tirada de huesos
Hay invasores que se toman el trabajo en serio,
llenan la tumba con sus lamentos
de ave,
hacen apuestas con los huesos
cubiertos de carne.
Y yo que me despierto
en el estado horizontal
de mis angustias:
“Coman, coman de mí,
pero no apuesten la séptima
costilla que me duele,
les sentará mal”
es cierto
“no les pasara de la garganta,
sabe a mujer descompuesta”.
llenan la tumba con sus lamentos
de ave,
hacen apuestas con los huesos
cubiertos de carne.
Y yo que me despierto
en el estado horizontal
de mis angustias:
“Coman, coman de mí,
pero no apuesten la séptima
costilla que me duele,
les sentará mal”
es cierto
“no les pasara de la garganta,
sabe a mujer descompuesta”.
jueves 4 de septiembre de 2008
Hay quien rompe la
puerta
con toda su furia de hombre
y ocupa con un grito
los desiertos que
habitan esta casa;
se descuelga por los hilos
de su voz
dejando en cada estante
la palabra...
toma mi lápiz como si
tomara las esquinas
de mis labios
y cortando lentamente
las distancias de sus brazos
va cortando el rincón
en el que duermo,
mutilando la mano
con que escribo.
puerta
con toda su furia de hombre
y ocupa con un grito
los desiertos que
habitan esta casa;
se descuelga por los hilos
de su voz
dejando en cada estante
la palabra...
toma mi lápiz como si
tomara las esquinas
de mis labios
y cortando lentamente
las distancias de sus brazos
va cortando el rincón
en el que duermo,
mutilando la mano
con que escribo.
Oculto en el cadáver
me revuelvo,
mientras las horas
van saliendo de
su cáscara;
oculto en mis tejidos
maltrechos,
víctimas del tiempo,
voy mezclándome
en el polvo
en el espacio prometido
a los hombres
por los hombres,
en el olvido agonizante
que vuela por los aires
en las tardes de
tormenta,
mientras las madres
paren
una a una
sus desgracias...
me revuelvo,
mientras las horas
van saliendo de
su cáscara;
oculto en mis tejidos
maltrechos,
víctimas del tiempo,
voy mezclándome
en el polvo
en el espacio prometido
a los hombres
por los hombres,
en el olvido agonizante
que vuela por los aires
en las tardes de
tormenta,
mientras las madres
paren
una a una
sus desgracias...
sábado 30 de agosto de 2008
Tengo un amante guardado en el armario
Tengo un amante
guardado en el armario
en algún cajón de los que
ya no abro
y con mi mano torpe
voy escarbando en la madera
como escarbando en la memoria
Tengo un amante mezclado
entre mis ropas
voy desdoblando poco a poco
sus esquinas, las costuras de
su pecho
voy quitando las arrugas
que son manchas instaladas
por el tiempo
me lo pongo como vistiendo una
camisa blanca
lo meto entre mis pantalones
me abrazo a él,
abrazando a los hombres,
mientras abrocho sus dedos
a mi centro curvo y
desolado
y dejo caer en su cuello
y en sus mangas
todo el temblor con que se
agita el día
Tengo un amante
(lo he sacado del cajón
en que habitaba)
y alguien,
quizás odiando
la blancura de mis ropas
ha llevado la sangre
hasta mis labios.
guardado en el armario
en algún cajón de los que
ya no abro
y con mi mano torpe
voy escarbando en la madera
como escarbando en la memoria
Tengo un amante mezclado
entre mis ropas
voy desdoblando poco a poco
sus esquinas, las costuras de
su pecho
voy quitando las arrugas
que son manchas instaladas
por el tiempo
me lo pongo como vistiendo una
camisa blanca
lo meto entre mis pantalones
me abrazo a él,
abrazando a los hombres,
mientras abrocho sus dedos
a mi centro curvo y
desolado
y dejo caer en su cuello
y en sus mangas
todo el temblor con que se
agita el día
Tengo un amante
(lo he sacado del cajón
en que habitaba)
y alguien,
quizás odiando
la blancura de mis ropas
ha llevado la sangre
hasta mis labios.
jueves 28 de agosto de 2008
El vacío va cayendo
sobre los tejados,
gota a gota
acumulándose en los labios
como pequeños hilos que
se parecen a los dedos de la muerte
que se desprenden de su voz
El vacío va cayendo sobre
tu carne blanda
dedo a dedo,
inundando las cavidades de
tu pecho
y todos los hombres asisten
al diluvio
y yo me escapo mientras
devoro tus huesos
El vacío va cayendo sobre
el estanque de mis noches
y yo voy llenándome
de vos
envolviéndome en tus manos
blancas
óseas
grandes
sobre los tejados,
gota a gota
acumulándose en los labios
como pequeños hilos que
se parecen a los dedos de la muerte
que se desprenden de su voz
El vacío va cayendo sobre
tu carne blanda
dedo a dedo,
inundando las cavidades de
tu pecho
y todos los hombres asisten
al diluvio
y yo me escapo mientras
devoro tus huesos
El vacío va cayendo sobre
el estanque de mis noches
y yo voy llenándome
de vos
envolviéndome en tus manos
blancas
óseas
grandes
sábado 16 de agosto de 2008
Alguien ha muerto en el jardín
Alguien ha muerto en el jardín,
han venido a visitarlo
los pájaros
pero no los cuervos
Alguien se ha caído por las
escaleras
y se ha levantado ileso
para ir a morir en el jardín,
han venido gentes
del mundo entero
para verlo
¡Semejante prodigio!
pero no los cuervos
Alguien ha pronunciado
la palabra ODIO
se ha caído por las escaleras
y ha salido para morir
junto a las rosas,
vinieron las estrellas
pero no los cuervos
Alguien no deja dormir
a los vecinos
porque su cuerpo
descompuesto
permanece entre las flores,
y todos cierran las ventanas
y así morirán, todos, sin aire
y nadie se atreverá a
levantar aquél cadáver
porque dicen por ahí
que si los cuervos no
visitan al hombre
es porque aquél
todavía no ha muerto.
han venido a visitarlo
los pájaros
pero no los cuervos
Alguien se ha caído por las
escaleras
y se ha levantado ileso
para ir a morir en el jardín,
han venido gentes
del mundo entero
para verlo
¡Semejante prodigio!
pero no los cuervos
Alguien ha pronunciado
la palabra ODIO
se ha caído por las escaleras
y ha salido para morir
junto a las rosas,
vinieron las estrellas
pero no los cuervos
Alguien no deja dormir
a los vecinos
porque su cuerpo
descompuesto
permanece entre las flores,
y todos cierran las ventanas
y así morirán, todos, sin aire
y nadie se atreverá a
levantar aquél cadáver
porque dicen por ahí
que si los cuervos no
visitan al hombre
es porque aquél
todavía no ha muerto.
Me quité el cadáver
Me quité el cadáver,
lo agarré con ambas manos,
le dije:
¡Apártate!
y lo empujé cuesta abajo
Luego recordé cuando
me dormía sobre
pantanos de luz;
flotaba y mi carne
se hacía cada vez más blanda
y entraban a ella los dedos
escarbando
buscando las
palabras que dije
alguna vez frente al espejo
“voy a sacarme los
Huesos”
Y en esa noche blanca
ósea
me quité la ropa,
la de siempre,
la que después de tanto tiempo
había llegado incluso
a reemplazar mi piel.
Me quité el cadáver,
ese traje pálido
que aumentaba en peso
con los días:
le dije
¡Apártate!
y lo empujé cuesta abajo.
lo agarré con ambas manos,
le dije:
¡Apártate!
y lo empujé cuesta abajo
Luego recordé cuando
me dormía sobre
pantanos de luz;
flotaba y mi carne
se hacía cada vez más blanda
y entraban a ella los dedos
escarbando
buscando las
palabras que dije
alguna vez frente al espejo
“voy a sacarme los
Huesos”
Y en esa noche blanca
ósea
me quité la ropa,
la de siempre,
la que después de tanto tiempo
había llegado incluso
a reemplazar mi piel.
Me quité el cadáver,
ese traje pálido
que aumentaba en peso
con los días:
le dije
¡Apártate!
y lo empujé cuesta abajo.
viernes 15 de agosto de 2008
Tu silencio
a J.Z.
Y tantas veces me prendí
a tu dedo
y tantas veces tu dedo
se amarraba al labio
y me habitué
poco a poco
a tu risa
y me aprendí de memoria
tu voz (tu silencio)
y tú me pedias que me
fuera
y tú me amarrabas
a tus manos
y hoy
hoy que no te tengo
que no me tienes
(nunca nos tuvimos)
vivo en la ausencia
vivo sin voz,
muero de ausencia
muero de vos.
Y tantas veces me prendí
a tu dedo
y tantas veces tu dedo
se amarraba al labio
y me habitué
poco a poco
a tu risa
y me aprendí de memoria
tu voz (tu silencio)
y tú me pedias que me
fuera
y tú me amarrabas
a tus manos
y hoy
hoy que no te tengo
que no me tienes
(nunca nos tuvimos)
vivo en la ausencia
vivo sin voz,
muero de ausencia
muero de vos.
Hay una maquina que fabrica papel
¡Hay una máquina que fabrica
papel!
gritan los niños
extasiados
¡Mamá! ¡Hay una máquina
que fabrica papel!
Sí, dice la mujer,
pero no sabe la pobre
que en el pecho de los hombres
en el de las mujeres
hay todo un mar de malas intenciones
hay todo un mar absolutamente negro
rebosante
que quiere acabar con su trabajo.
Hay una máquina y
no sabe la pobre que
también hay un lápiz
esperando en la puerta.
papel!
gritan los niños
extasiados
¡Mamá! ¡Hay una máquina
que fabrica papel!
Sí, dice la mujer,
pero no sabe la pobre
que en el pecho de los hombres
en el de las mujeres
hay todo un mar de malas intenciones
hay todo un mar absolutamente negro
rebosante
que quiere acabar con su trabajo.
Hay una máquina y
no sabe la pobre que
también hay un lápiz
esperando en la puerta.
Haz que muera junto
a tu costilla,
dijo la mujer
Haz que viva debajo
de tus brazos
al lado de tus senos
en medio de tu boca
oculto por tu sombra,
murmuró el hombre
Y entonces, la serpiente
se pronunció.
a tu costilla,
dijo la mujer
Haz que viva debajo
de tus brazos
al lado de tus senos
en medio de tu boca
oculto por tu sombra,
murmuró el hombre
Y entonces, la serpiente
se pronunció.
Hay un pájaro y tambien una celda
Hay un pájaro en esta celda
que se niega a volar
se alimenta de su libertad
picotea con fuerza y se
desprende las plumas
Hay una celda encerrada
en aquél pájaro
y él, devorando sus alas
quiere ayudarla a salir.
que se niega a volar
se alimenta de su libertad
picotea con fuerza y se
desprende las plumas
Hay una celda encerrada
en aquél pájaro
y él, devorando sus alas
quiere ayudarla a salir.
Fantasma
Hay un fantasma
visitándome esta noche
es el padre vigilante
de las horas
es el buitre que abre su pico
justo a las tres de la mañana
cuando el silencio
mece en la cuna
mi vacío
visitándome esta noche
es el padre vigilante
de las horas
es el buitre que abre su pico
justo a las tres de la mañana
cuando el silencio
mece en la cuna
mi vacío
martes 12 de agosto de 2008
Hay una mano erecta, que escribe
sobre pliegues de piel
sobre el rumor de las olas
y se desliza como un barco
hacia la línea que divide
el mundo del vacío
y lleva consigo los lastres
de algunas noches muertas
y el hombre en el mástil
buscando la tierra
y la tierra que se viene
a todo galope
acompasada
sobre el barco, sobre el
hombre
sobre la mano muerta
fracturada
y la lágrima que resbala
por las columnas de huesos
y la explosión del agua
sobre los cuerpos de roca
y el dolor
y la sonrisa infinita de hallarse
verdaderamente en casa
hay una mano erecta
que escribe también
el regreso
sobre pliegues de piel
sobre el rumor de las olas
y se desliza como un barco
hacia la línea que divide
el mundo del vacío
y lleva consigo los lastres
de algunas noches muertas
y el hombre en el mástil
buscando la tierra
y la tierra que se viene
a todo galope
acompasada
sobre el barco, sobre el
hombre
sobre la mano muerta
fracturada
y la lágrima que resbala
por las columnas de huesos
y la explosión del agua
sobre los cuerpos de roca
y el dolor
y la sonrisa infinita de hallarse
verdaderamente en casa
hay una mano erecta
que escribe también
el regreso
sábado 9 de agosto de 2008
Si el final del cuerpo es la muerte, dice el gato
¿Cuál es el final de la muerte?
Tal vez, dice la gata, susurrándole al oído
El delirio loco del anonimato mata lo que sea
Y este corazón, que guardo en el olvido,
Ya murió de amor
en todo cuerpo, dice el gato, hay un poema
en todo poema una luna
y en la luna, hay una teja y un gato
no sé, dice la gata, si mi cuerpo
guarda poesía
si soy suficientemente gata
o absolutamente mujer
o vanamente una palabra
y este corazón, que guardo en el olvido,
ya murió de amor
y ojalá pudiese dudar de lo eterno;
ignorar las no-sé-cuántas-vidas;
soy la mancha negra que solo escucha
y se olvida
y en el lado oscuro de la noche
perderme una vez más;
si caigo en este instante
tú no te das cuenta;
soy una demente ante tus ojos;
y este corazón, que guardo en el olvido,
ya murió de amor
¿qué sería de una comida sin moscas?
¿dónde habitaría el hambre entonces?
¿Y si una rosa?
Si te trajera una rosa…
Y maullara para ti a todas horas…
Y si lamiera mi cuerpo justo a la media noche
El amor frente a tus ojos
Y si revivieras
Y si….
y este corazón, que guardo en el olvido,
ya murió de amor
y este corazón, que guardo en el olvido,
dijo finalmente el gato
murió de amor cuando caíste tú.
¿Cuál es el final de la muerte?
Tal vez, dice la gata, susurrándole al oído
El delirio loco del anonimato mata lo que sea
Y este corazón, que guardo en el olvido,
Ya murió de amor
en todo cuerpo, dice el gato, hay un poema
en todo poema una luna
y en la luna, hay una teja y un gato
no sé, dice la gata, si mi cuerpo
guarda poesía
si soy suficientemente gata
o absolutamente mujer
o vanamente una palabra
y este corazón, que guardo en el olvido,
ya murió de amor
y ojalá pudiese dudar de lo eterno;
ignorar las no-sé-cuántas-vidas;
soy la mancha negra que solo escucha
y se olvida
y en el lado oscuro de la noche
perderme una vez más;
si caigo en este instante
tú no te das cuenta;
soy una demente ante tus ojos;
y este corazón, que guardo en el olvido,
ya murió de amor
¿qué sería de una comida sin moscas?
¿dónde habitaría el hambre entonces?
¿Y si una rosa?
Si te trajera una rosa…
Y maullara para ti a todas horas…
Y si lamiera mi cuerpo justo a la media noche
El amor frente a tus ojos
Y si revivieras
Y si….
y este corazón, que guardo en el olvido,
ya murió de amor
y este corazón, que guardo en el olvido,
dijo finalmente el gato
murió de amor cuando caíste tú.
viernes 8 de agosto de 2008
Virginia
“Oh yes, he seemed to say, death is stronger than I am” Woolf
Y mira como muere
la mariposa nocturna
lentamente
Como un lejano clamor
se desbarata toda
contra el atardecer del cristal
Golpea
Aletea
Golpea
Y tú
que sólo puedes ver la muerte
No estiras tu mano
No abres la ventana
No ves cómo se escapa hacia el sol
No ves cómo escapa del sol
Y la mariposa nocturna
que sale de día
Pobre!
Se parece a la forma en
que tomas el lápiz
con tanto dolor como es posible
Se parece a la forma en
que escribes la primera línea
Golpea
Aletea
Golpea
tratando de salirse
desprenderse del papel
pero volviendo a él
inevitablemente
como los ojos que aman la muerte
y se detienen
extasiados
ante la mariposa nocturna
que se parece a la forma
en que sueltas el lápiz
para correr hacia las aguas
y desbaratarte toda
contra el atardecer del cristal
Golpea
Aletea
Golpea
muere la mariposa
nocturna.
Y mira como muere
la mariposa nocturna
lentamente
Como un lejano clamor
se desbarata toda
contra el atardecer del cristal
Golpea
Aletea
Golpea
Y tú
que sólo puedes ver la muerte
No estiras tu mano
No abres la ventana
No ves cómo se escapa hacia el sol
No ves cómo escapa del sol
Y la mariposa nocturna
que sale de día
Pobre!
Se parece a la forma en
que tomas el lápiz
con tanto dolor como es posible
Se parece a la forma en
que escribes la primera línea
Golpea
Aletea
Golpea
tratando de salirse
desprenderse del papel
pero volviendo a él
inevitablemente
como los ojos que aman la muerte
y se detienen
extasiados
ante la mariposa nocturna
que se parece a la forma
en que sueltas el lápiz
para correr hacia las aguas
y desbaratarte toda
contra el atardecer del cristal
Golpea
Aletea
Golpea
muere la mariposa
nocturna.
miércoles 6 de agosto de 2008
El gato
He traído un pájaro herido
hasta mi casa,
lo encontré en la calle
tratando en vano de abrir sus alas
lo he traído a casa
en vano
de la calle,
lo encontré
intentando abrir sus alas
herido el pájaro
de abrir sus alas
en la calle
tratando
lo he traído
mi casa
herida
del pájaro
las alas vanas
tratando de encontrarme
me traen a la calle
la herida intentando abrir sus alas
mi casa que me encuentra
la calle vana que me trae
cual pájaro y su herida
intento en vano abrir mis alas
estoy herido
un pájaro me ha traído hasta
mi casa
me encontró en la calle
con las alas que intentaban...
y me pregunto si debo,
si es buena idea,
dejar entrar al gato...
hasta mi casa,
lo encontré en la calle
tratando en vano de abrir sus alas
lo he traído a casa
en vano
de la calle,
lo encontré
intentando abrir sus alas
herido el pájaro
de abrir sus alas
en la calle
tratando
lo he traído
mi casa
herida
del pájaro
las alas vanas
tratando de encontrarme
me traen a la calle
la herida intentando abrir sus alas
mi casa que me encuentra
la calle vana que me trae
cual pájaro y su herida
intento en vano abrir mis alas
estoy herido
un pájaro me ha traído hasta
mi casa
me encontró en la calle
con las alas que intentaban...
y me pregunto si debo,
si es buena idea,
dejar entrar al gato...
sábado 2 de agosto de 2008
Marguerite
Marguerite sabe cómo abrazarme
besa la curvatura de mis manos mientras
se acaricia el vientre
con sus dedos de diosa;
prueba con su lengua de esclava
todo mi sudor de hombre fértil;
baila con sus piernas de loca
sobre el desierto de mi espalda;
ríe y se deja caer en mis oídos
con palabras que me duelen,
que verdaderamente duelen.
Marguerite sabe cómo abrazarme
Pero yo no sé cómo acercarme a ella
sin arrancarle la piel.
besa la curvatura de mis manos mientras
se acaricia el vientre
con sus dedos de diosa;
prueba con su lengua de esclava
todo mi sudor de hombre fértil;
baila con sus piernas de loca
sobre el desierto de mi espalda;
ríe y se deja caer en mis oídos
con palabras que me duelen,
que verdaderamente duelen.
Marguerite sabe cómo abrazarme
Pero yo no sé cómo acercarme a ella
sin arrancarle la piel.
martes 22 de julio de 2008
Pruébame
intenta poner tus manos alrededor de mi cuello
regálame tu aire
y no intentes despertarme
Ya ves que no es un sueño,
aún si estamos dormidos
Aunque caigamos
Y mientras tratas de matarme
voy a quedarme en el suelo
contemplando la caída
alucinado en la belleza del golpe
tratando de probar la tierra con mis labios secos
allí
estático
como una estatua que resiste el paso de los años
y no termina de extrañarse,
pero que pide a gritos por una mano
que vuelva a posarse
sobre la corteza fría de su cuerpo.
Mátame
¿estás ahí?
¿puedes escucharme?
intenta poner tus manos alrededor de mi cuello
levántate conmigo
y arrójame al vacío
muerde los mil pedazos de mi alma descompuesta.
intenta poner tus manos alrededor de mi cuello
regálame tu aire
y no intentes despertarme
Ya ves que no es un sueño,
aún si estamos dormidos
Aunque caigamos
Y mientras tratas de matarme
voy a quedarme en el suelo
contemplando la caída
alucinado en la belleza del golpe
tratando de probar la tierra con mis labios secos
allí
estático
como una estatua que resiste el paso de los años
y no termina de extrañarse,
pero que pide a gritos por una mano
que vuelva a posarse
sobre la corteza fría de su cuerpo.
Mátame
¿estás ahí?
¿puedes escucharme?
intenta poner tus manos alrededor de mi cuello
levántate conmigo
y arrójame al vacío
muerde los mil pedazos de mi alma descompuesta.
domingo 20 de julio de 2008
Dentro
Desciendes con la virtud del rayo
Y te introduces en la sombra de mis noches
Mientras cierro mis ojos
Mientras trato de gritar en vano
Y mis huesos fragmentados
Se acomodan a los tuyos
Como un gato que camina
En los tejados
Y el calor de tu mano sobre
Mis dedos fríos
Sobre mis labios húmedos
Y el orgasmo de tenerte allá
En el rincón que nadie habita
Y el todo, el todo quiero darte
y el silencio
que se derrama lentamente
sobre mi cuerpo fatigado
sobre mis brazos que te tienen
pero no logran prenderse.
Y te introduces en la sombra de mis noches
Mientras cierro mis ojos
Mientras trato de gritar en vano
Y mis huesos fragmentados
Se acomodan a los tuyos
Como un gato que camina
En los tejados
Y el calor de tu mano sobre
Mis dedos fríos
Sobre mis labios húmedos
Y el orgasmo de tenerte allá
En el rincón que nadie habita
Y el todo, el todo quiero darte
y el silencio
que se derrama lentamente
sobre mi cuerpo fatigado
sobre mis brazos que te tienen
pero no logran prenderse.
martes 15 de julio de 2008
jueves 3 de julio de 2008
Verdades y fantasías de una drogadicta
A elizabeth gonzáles cruz
¿Hacia dónde quiere ir el corazón de Elizabeth?
Hacia el centro de sus manos de madre
Hacia el camino donde habitan las libélulas
Con su cuerpo mutilado por hachas
Invisibles
Con sus labios gastados de tanto buscar el
Amor
Hacia el beso de los labios de su
Vientre
Hacia la risa de sus ojos como llamas
Que se extienden en la noche
Mientras baila
Mientras se burla de la luna y lee
Las manos del viento
Mientras canta en tagalo una
Melodía que le recuerda a los dioses
Que la obliga a derramarse toda
Liquida
Fugaz y eterna
Hacia el asombro infinito de saberse
Muerta
Muerta en vida
De saberse viva en los brazos de la
Muerte
Hacia la puerta de su casa que está
Más allá de las estrellas
Nocturna
Elizabeth
Aquella
Quien dice que vive
“más prendida que culo de cohete”
Sedienta
Hermosa
Sostenida en dos piernas errantes que lo
Han vivido todo
Que lo han probado todo
Ebria de tristeza
Presa de una jaula a la que ya no entra
El silencio
A la que ya no entra
El bullicio
De la que ya no sale
Sangre
Libre
Malayà
Gitana
Abre sus alas y se va con
La mañana
Pero no irá hacia donde quiere su corazón
Ella lo sabe
Va a encontrarse en el abismo de
Su mente
Allí, donde cada día
Se desvanece en sueños.
¿Hacia dónde quiere ir el corazón de Elizabeth?
Hacia el centro de sus manos de madre
Hacia el camino donde habitan las libélulas
Con su cuerpo mutilado por hachas
Invisibles
Con sus labios gastados de tanto buscar el
Amor
Hacia el beso de los labios de su
Vientre
Hacia la risa de sus ojos como llamas
Que se extienden en la noche
Mientras baila
Mientras se burla de la luna y lee
Las manos del viento
Mientras canta en tagalo una
Melodía que le recuerda a los dioses
Que la obliga a derramarse toda
Liquida
Fugaz y eterna
Hacia el asombro infinito de saberse
Muerta
Muerta en vida
De saberse viva en los brazos de la
Muerte
Hacia la puerta de su casa que está
Más allá de las estrellas
Nocturna
Elizabeth
Aquella
Quien dice que vive
“más prendida que culo de cohete”
Sedienta
Hermosa
Sostenida en dos piernas errantes que lo
Han vivido todo
Que lo han probado todo
Ebria de tristeza
Presa de una jaula a la que ya no entra
El silencio
A la que ya no entra
El bullicio
De la que ya no sale
Sangre
Libre
Malayà
Gitana
Abre sus alas y se va con
La mañana
Pero no irá hacia donde quiere su corazón
Ella lo sabe
Va a encontrarse en el abismo de
Su mente
Allí, donde cada día
Se desvanece en sueños.
lunes 23 de junio de 2008
Lily tiene mariposas como dedos
a lily
Lily tiene mariposas como dedos
Eleva sus manos y vuela
Libre
por las nubes
por el cielo de piel de mujer
se desliza con cuidado
prueba con sus labios,
espiritrompas dulcoloras,
los rincones más
secretos.
Lily tiene mariposas como dedos
y muchas noches en su espalda
muchas noches
muchas
muchas noches de sal
de lluvia cayendo en sus mejillas;
se eleva por el cielo
como ave nocturna
para refugiarse
en el ruido de la calle
en el sonido ambulante
de sus alas marchitas.
Lily tiene mariposas como dedos
Eleva sus manos y vuela
Libre
por las nubes
por el cielo de piel de mujer
se desliza con cuidado
prueba con sus labios,
espiritrompas dulcoloras,
los rincones más
secretos.
Lily tiene mariposas como dedos
y muchas noches en su espalda
muchas noches
muchas
muchas noches de sal
de lluvia cayendo en sus mejillas;
se eleva por el cielo
como ave nocturna
para refugiarse
en el ruido de la calle
en el sonido ambulante
de sus alas marchitas.
Era niño
Era niño,
jugaba canicas;
tejía retazos de letras
con las manos de mi madre.
Las líneas de sus palmas
corrían como ríos de tinta
que caían en cascada sobre
la blancura de mi pecho.
Era niño y elevaba cometa,
me descolgaba en el viento
y halaba sus cabellos
para hacer con ellos
trenzas de números
y mapas y planas y sonrisas.
Era niño y corría
por las calles
descalzo
Escuchaba sus gritos de
Viuda
sus gritos de madre de ocho
su voz de mujer
Cansada
Era niño y asaltaba bancos
Y moría mientras caía del caballo
Era niño y espiaba
a las sirenas bañándose
en el río
Era niño
Regresaba cada tarde
para recibir un par de palmadas
O un par de abrazos
Dormía
Era un sueño
Todo era un sueño
Era niño
Era mi madre
Eran las tardes junto a la ventana
Eran las piernas repletas de picaduras
de mosquitos
Era la risa interminable
De sus labios como carnavales
Era niño
Soy niño
La busco
Ya no está
jugaba canicas;
tejía retazos de letras
con las manos de mi madre.
Las líneas de sus palmas
corrían como ríos de tinta
que caían en cascada sobre
la blancura de mi pecho.
Era niño y elevaba cometa,
me descolgaba en el viento
y halaba sus cabellos
para hacer con ellos
trenzas de números
y mapas y planas y sonrisas.
Era niño y corría
por las calles
descalzo
Escuchaba sus gritos de
Viuda
sus gritos de madre de ocho
su voz de mujer
Cansada
Era niño y asaltaba bancos
Y moría mientras caía del caballo
Era niño y espiaba
a las sirenas bañándose
en el río
Era niño
Regresaba cada tarde
para recibir un par de palmadas
O un par de abrazos
Dormía
Era un sueño
Todo era un sueño
Era niño
Era mi madre
Eran las tardes junto a la ventana
Eran las piernas repletas de picaduras
de mosquitos
Era la risa interminable
De sus labios como carnavales
Era niño
Soy niño
La busco
Ya no está
martes 10 de junio de 2008
Adicción 1
TU*:
Abolir el deseo de esta carne
Quemarme en el más profundo de tus infiernos
Adjudicarme el poder de hacerte mía!
¿Vendrás?
¿Cuando llegaras?
YO:
Iré
Seré tuya
Agua que corre entre tus piernas
Iré
Seré tuya
Tinta saliendo de tu boca
Manchándolo todo
Deslizándome como una sombra
Por la cuadrícula imperfecta de tu vientre
*Lily Malone
Abolir el deseo de esta carne
Quemarme en el más profundo de tus infiernos
Adjudicarme el poder de hacerte mía!
¿Vendrás?
¿Cuando llegaras?
YO:
Iré
Seré tuya
Agua que corre entre tus piernas
Iré
Seré tuya
Tinta saliendo de tu boca
Manchándolo todo
Deslizándome como una sombra
Por la cuadrícula imperfecta de tu vientre
*Lily Malone
lunes 9 de junio de 2008
Karma

Voy a introducirte en la
Corriente de mis venas
Voy a inhalarte todo
Voy a crearte un sueño
De círculos un cielo
Voy a entrar sigiloso
Voy a entrar púrpura
Voy a entrar alcohol
Voy a escribirte
Arrugarte contra los bolsillos
De mi pantalón
Voy a tomarte en los lugares
Más secretos
Voy a verte
Voy a serte
Loco
Caníbal
Adicto
Voy a volarte
Voy a beberte
Hasta la última gota
Hasta la última gota
de sangre
adicto
loco
adicto
adicto
voy a introducirme en
la corriente de tus venas.
Foto por Francisco Torres
Larga
Eres larga
Eres larguísima
Te levantas y estiras tu cuerpo
Ante el asombro de los hombres
Y sus ojos grandes
Eres larga
Dejas caer tus manos
Que lo agarran todo
Que lo envuelven todo
Que lo asfixian todo
Eres larga
Demasiado larga
Con los dedos como
Sombras largas
Que lo invaden todo
Desde la cama en que duermo
Hasta los orificios del alma
Larga
Desde el centro de los labios
Hasta las noches sin sueño
Larga, sola,
Con tu boca de viento
Con el viento en la boca
Sola, poca, vacía,
Con tus manos tan llenas
Larga
Eres larga
Lo tomas todo
Lo sueltas todo
Larga, lejana
Perdida,
Lo llevas todo
Lo tienes
Todo
Mi boca
Mi mano
Mi cuello
Larga
Eres
Me esquivas
Me dejas
Larga
Me asustas
Larga
Te vas
Sin despedirte
Tan larga como eres.
Eres larga
Eres larguísima
Te levantas y estiras tu cuerpo
Ante el asombro de los hombres
Y sus ojos grandes
Eres larga
Dejas caer tus manos
Que lo agarran todo
Que lo envuelven todo
Que lo asfixian todo
Eres larga
Demasiado larga
Con los dedos como
Sombras largas
Que lo invaden todo
Desde la cama en que duermo
Hasta los orificios del alma
Larga
Desde el centro de los labios
Hasta las noches sin sueño
Larga, sola,
Con tu boca de viento
Con el viento en la boca
Sola, poca, vacía,
Con tus manos tan llenas
Larga
Eres larga
Lo tomas todo
Lo sueltas todo
Larga, lejana
Perdida,
Lo llevas todo
Lo tienes
Todo
Mi boca
Mi mano
Mi cuello
Larga
Eres
Me esquivas
Me dejas
Larga
Me asustas
Larga
Te vas
Sin despedirte
Tan larga como eres.
sábado 7 de junio de 2008
Quiero besarte completo
Naufragar en tus labios
Saberte, quererte,
Intentarte
Quiero besarte por partes
y unir los fragmentos
Labio a labio
Para morir en vos
Para estallar en vos
Para darme de golpe con tu cuerpo.
Naufragar en tus labios
Saberte, quererte,
Intentarte
Quiero besarte por partes
y unir los fragmentos
Labio a labio
Para morir en vos
Para estallar en vos
Para darme de golpe con tu cuerpo.
sábado 3 de mayo de 2008
domingo 20 de abril de 2008
No hay noche más oscura
más terriblemente oscura
que aquella en que
mi cuerpo
es tan tuyo
como mío
La cama improvisada
se derrumba y en el suelo
lastimados como estamos
nos vendamos las heridas
tan abiertas
con fragmentos de una muerte lenta
de una muerte lenta, de una muerte lenta
nos vendamos las heridas
hastiadas de tanta sangre
mezcladas entre ruinas irreconciliables
de dolor y de placer
y a lo lejos, y mas cerca
y al oído, un aria que retumba
en las cavernas que
tenemos por hogar
y el eco que se pierde entre
los cielos, azules y naranjas y rosados
y vos que estas soñando las palabras
con que escribo
y yo que escribo todo
cuanto sueño
No hay noche más oscura
más terriblemente oscura
que aquella en que
mi cuerpo
es tan tuyo
como mío
más terriblemente oscura
que aquella en que
mi cuerpo
es tan tuyo
como mío
La cama improvisada
se derrumba y en el suelo
lastimados como estamos
nos vendamos las heridas
tan abiertas
con fragmentos de una muerte lenta
de una muerte lenta, de una muerte lenta
nos vendamos las heridas
hastiadas de tanta sangre
mezcladas entre ruinas irreconciliables
de dolor y de placer
y a lo lejos, y mas cerca
y al oído, un aria que retumba
en las cavernas que
tenemos por hogar
y el eco que se pierde entre
los cielos, azules y naranjas y rosados
y vos que estas soñando las palabras
con que escribo
y yo que escribo todo
cuanto sueño
No hay noche más oscura
más terriblemente oscura
que aquella en que
mi cuerpo
es tan tuyo
como mío
martes 8 de abril de 2008

Mi corazón se detiene un instante y escucho tu voz apenas murmurar… Ya sé que te sientes más segura en la estación del tren que en otra parte. Ya sé que eres más feliz si tienes la maleta lista, el vestido bien colgado, el espejo reluciente y los zapatos rellenos de algodón para agrandarlos.
Pero aquí, mujer, ya no habita el tren, no hay estación alguna; aquí los rieles se han ido oxidando como todos tus abriles juntos, se parecen a tus huesos, a la estirada sombra de tu cuerpo agonizante. Ya no hay quien arregle las bisagras sueltas, las raíces amenazan con arrebatarte la casa, huele a comida descompuesta.
Mi corazón se detiene un instante: silencio, puertas, vigas, tejas, ¿Quién limpiará todo esto?
sábado 8 de marzo de 2008
Quiero quitarme los zapatos;
desatar mis cordones con cautela
para que no se me enreden los dedos.
Arrancarme los párpados del día.
¿Vienes?
No escucho tu mano deslizándose en la puerta.
Quiero sacarme los huesos y
enterrarlos en la tierra baldía de mi pecho.
Gritar hasta destrozarme la garganta.
Bañarme como todos los días;
quitarme las alas para no intentar vuelos fallidos.
¿Vienes?
¿Apareces y sonríes mientras duermo?
Quiero salir a caminar.
Quiero piedras que se esconden y lastiman mis zapatos.
Tomar impulso y saltar la cuerda
Con los hilos que se desprenden de tu boca
¿Vienes? ... ¿No?
Quiero tomar todo tu cuerpo
Destrozarlo como a una mariposa
Que se estrella de lleno contra el aire
y juntar todas las partes
Infinitesimales,
Rearmarte, reamarte
Y permanecer con los ojos cerrados, secos
para no ver mi mano aferrada al silencio
desatar mis cordones con cautela
para que no se me enreden los dedos.
Arrancarme los párpados del día.
¿Vienes?
No escucho tu mano deslizándose en la puerta.
Quiero sacarme los huesos y
enterrarlos en la tierra baldía de mi pecho.
Gritar hasta destrozarme la garganta.
Bañarme como todos los días;
quitarme las alas para no intentar vuelos fallidos.
¿Vienes?
¿Apareces y sonríes mientras duermo?
Quiero salir a caminar.
Quiero piedras que se esconden y lastiman mis zapatos.
Tomar impulso y saltar la cuerda
Con los hilos que se desprenden de tu boca
¿Vienes? ... ¿No?
Quiero tomar todo tu cuerpo
Destrozarlo como a una mariposa
Que se estrella de lleno contra el aire
y juntar todas las partes
Infinitesimales,
Rearmarte, reamarte
Y permanecer con los ojos cerrados, secos
para no ver mi mano aferrada al silencio
sábado 23 de febrero de 2008
Quiero mantenerme a salvo
Esconderme debajo de tus dedos
Ocultarme en lo profundo de tu sexo
Renunciar al aire del mundo circundante
Para bailar en el ahogo
Para reír en el silencio
Quiero despertarme cada día
Y bañarme en la corriente de tu vientre
Hundirme para siempre en el infierno
De tu cuerpo.
Esconderme debajo de tus dedos
Ocultarme en lo profundo de tu sexo
Renunciar al aire del mundo circundante
Para bailar en el ahogo
Para reír en el silencio
Quiero despertarme cada día
Y bañarme en la corriente de tu vientre
Hundirme para siempre en el infierno
De tu cuerpo.
miércoles 6 de febrero de 2008
La posibilidad suprema

“la aventura de los huesos y la pena” (Fito)
Salir a pasear por la vía láctea,
Perderse en calles que algunos temen transitar
Buscar en las aceras a los vagabundos del amor
Soñar, sí, el sueño de la vida
La vida como sueño.
El hombre que renace
En la noche presuntuosa
La noche de los gatos
La noche de los gritos
La noche de uno o tal vez de dos.
La risa que se extiende como ola
Contra las paredes agrietadas
De los párpados
La mirada de los otros, de los
Habitantes extranjeros
Y también de aquellos, los incestuosos
Los que aman al que ama
Los que vuelan hacia el sur
Los que regresan al norte
Los que simplemente son
Salir a pasear por la sonrisa
Por el beso, por el vino
Que se derrama en el cuerpo
Por la hora que no duerme
El tiempo de la alucinación.
Salir a caminar entre los árboles
Propiciar orgasmos
Por cada una de las hojas
Que se desprenden del alma
Correr, correr,
Cubrir la noche con un sol color violeta
Y el día con una luna azul
Correr, correr, pero jamás huir
Quedarse, permanecer
Escribir y sacarle punta al lápiz
Correr…
Salir a caminar… perderse... correr
Recorrer los planetas
De la oscuridad más cercana
Inventarse los demás
Salir a caminar… morir en la ciudad
Con tu columna vertebral
Que respira, que enloquece
Que se retuerce entre los mares
Y los vientos
Salir a caminar… por la vía láctea..
Detenerse un instante
Abrirse el pecho…
La posibilidad suprema
Diálogo del mal oficio
Descansa el dios en el teatro
en la calle, detrás de alguna puerta;
los hilos de que cuelga
se desprenden
con el canto de algún
pajaro terrestre
aprendió a volar
tomó unas tijeras afiladas
y cortó sus alas
- No hubo sangre, ni llanto-
dijo el titiritero-
sólo paredes que se agrietan
de la espera
del espacio infinito que hay
entre tu voz
y mis silencios.
Se agrietan las paredes
por temblores
salidos desde el centro de
tu doble sexo
levanta el dios la mirada,
los hilos tensos,
-Ya no funcionan tus manos- dice
en la calle, detrás de alguna puerta;
los hilos de que cuelga
se desprenden
con el canto de algún
pajaro terrestre
aprendió a volar
tomó unas tijeras afiladas
y cortó sus alas
- No hubo sangre, ni llanto-
dijo el titiritero-
sólo paredes que se agrietan
de la espera
del espacio infinito que hay
entre tu voz
y mis silencios.
Se agrietan las paredes
por temblores
salidos desde el centro de
tu doble sexo
levanta el dios la mirada,
los hilos tensos,
-Ya no funcionan tus manos- dice
martes 5 de febrero de 2008
Balada para un corazón remendado
a jeffer
El cuerpo destrozado
la calle y la canción
que desmembrana
eres el de los ojos olvidados
eres el silencio
la sombra que se estira para
abrazar al sol
el presentimiento
¿Quién me regala un
enero y una calle de ciudad?
la ligereza de la horas
agolpadas en el pecho
en los huesos, en la carne
eres el habitante del vacío
el del sueño de mis tantas convulsiones
¿Quién me regala una sonrisa,
un viaje sin palabras?
la noche que pide piedad
el canto de los dioses
eres palpitación en una
casa abandonada
eres el que sueña con dormir
en una nube
eres eterno, intemporal
el asesino de mi muerte.
El cuerpo destrozado
la calle y la canción
que desmembrana
eres el de los ojos olvidados
eres el silencio
la sombra que se estira para
abrazar al sol
el presentimiento
¿Quién me regala un
enero y una calle de ciudad?
la ligereza de la horas
agolpadas en el pecho
en los huesos, en la carne
eres el habitante del vacío
el del sueño de mis tantas convulsiones
¿Quién me regala una sonrisa,
un viaje sin palabras?
la noche que pide piedad
el canto de los dioses
eres palpitación en una
casa abandonada
eres el que sueña con dormir
en una nube
eres eterno, intemporal
el asesino de mi muerte.
Somos los que aman
somos los de las alas de cera
los exiliados
Tenemos por hogar a la caverna
la de las luces y las sombras
la de la cadena atada al pecho
y a las manos y a los pies
Somos los hijos del viento
somos los de los labios partidos
los del papel en blanco
y la tinta en la mano
Somos los de la sangre
los de las venas que lloran en silencio
y se desbordan como lluvia
sobre el cuerpo
somos los de las alas de cera
los exiliados
Tenemos por hogar a la caverna
la de las luces y las sombras
la de la cadena atada al pecho
y a las manos y a los pies
Somos los hijos del viento
somos los de los labios partidos
los del papel en blanco
y la tinta en la mano
Somos los de la sangre
los de las venas que lloran en silencio
y se desbordan como lluvia
sobre el cuerpo
lunes 28 de enero de 2008
Por el camino de las libélulas III
Balada para pintores desde el fondo de un frasco de tinta en el escritorio de Marguerite
Una mujer que cuelga de su bufanda de seda.
Su cuello lacerado,
Su rostro pintado de púrpura,
Su vestido mezclado con las ramas del cerezo
Y a sus pies los dos amantes, los asesinos,
los soñadores, los insensatos,
los de la sonrisa en primavera
los del camino que se cruza en el camino
los que se entregan en el abrazo perpetuo
de la muerte
El movimiento primario,
El respiro iniciático,
El tres perfecto entre el pintor
El aprendiz y la suicida
El viajero de la mano silenciosa
El hombre que teme a las tormentas
Y la mujer… radiante, irreal
Colgada para siempre de su bufanda de seda
En el árbol de cerezo.
La pintura que cubre los cuerpos
El arcoíris blanquecino de los huesos
El sexto dedo del pintor hecho pincel
La mueca desgarbada y seductora
Y luego, el aleteo final
De la libélula
Que casi sin vida
Se ha posado en mi mano.
Una mujer que cuelga de su bufanda de seda.
Su cuello lacerado,
Su rostro pintado de púrpura,
Su vestido mezclado con las ramas del cerezo
Y a sus pies los dos amantes, los asesinos,
los soñadores, los insensatos,
los de la sonrisa en primavera
los del camino que se cruza en el camino
los que se entregan en el abrazo perpetuo
de la muerte
El movimiento primario,
El respiro iniciático,
El tres perfecto entre el pintor
El aprendiz y la suicida
El viajero de la mano silenciosa
El hombre que teme a las tormentas
Y la mujer… radiante, irreal
Colgada para siempre de su bufanda de seda
En el árbol de cerezo.
La pintura que cubre los cuerpos
El arcoíris blanquecino de los huesos
El sexto dedo del pintor hecho pincel
La mueca desgarbada y seductora
Y luego, el aleteo final
De la libélula
Que casi sin vida
Se ha posado en mi mano.
Por el camino de las libélulas II
Canción de Wang-Fo ó de un impresionista cualquiera
Voy por el camino de las libélulas
Soy el guerrero de las olas
Descompongo mi cuerpo
Me quito la piel
Y desnudo, viajo a la sima del mar
Me desintegro en un anoche sin luna
En un anoche de tormenta
Guardo mis cenizas en la hoguera
De una noche sin tierra
Tal vez desterrada
Soy el que muere cada día
Pero también el inmortal
Que permanece en el vacío
En el camino que conduce al
País de las libélulas
Soy rojo volátil
Y herida pintada de azul
Soy el eterno caminante
El que espera sentado en una piedra
El funeral del sol
Voy por el camino de las libélulas
Soy el guerrero de las olas
Descompongo mi cuerpo
Me quito la piel
Y desnudo, viajo a la sima del mar
Me desintegro en un anoche sin luna
En un anoche de tormenta
Guardo mis cenizas en la hoguera
De una noche sin tierra
Tal vez desterrada
Soy el que muere cada día
Pero también el inmortal
Que permanece en el vacío
En el camino que conduce al
País de las libélulas
Soy rojo volátil
Y herida pintada de azul
Soy el eterno caminante
El que espera sentado en una piedra
El funeral del sol
Por el camino de las libélulas I

¿Has visto a las libélulas rodear la ribera del río?
Cantan
Rompen con sus alas
la liviandad del viento
Descansan en la orilla
consumidas por las drogas
de las flores
Muchas han sucumbido ante
el placer exquisito de danzar
en el agua y se han precipitado
al fondo
sumergidas a merced de la corriente
esperan en silencio
y una vez en el mar
rompen en llanto
las libélulas no pueden vivir en el
océano
se desintegran y se funden
con las olas
nadan veloces hacia su pronta
muerte
yo, a veces, quisiera
ponerme alas
y romper y consumirme y sucumbir
desintegrado por completo
pero me pregunto si alguna vez
has seguido a las libélulas
hasta la ribera del río.
Venía bajando una escalera oxidada, y era como si el tiempo hubiese enmohecido también su piel,
-He prostituido mi cuerpo tantas veces- me dijo.
Sus manos seguian siendo tan suaves como antes, sus ojos aún recordaban nuestra primera vez en la vía lactea, esa fatalidad del amor en boca gomez jattin. Allí estábamos, estáticos, extáticos... y un poco ajenos el uno del otro. Sexo descompuesto para garantía de mis labios... muerte, un brindis por la muerte, por el dolor irreparable que sólo ella entiende. Por la fragilidad de tus huesos y la sonrisa que siempre le vendiste a mis noches.
-Es tarde, debo irme.
Y desaparezco con las últimas luces de la calle. Los ladrones han hecho su trabajo, yo no he podido con el mío.
-He prostituido mi cuerpo tantas veces- me dijo.
Sus manos seguian siendo tan suaves como antes, sus ojos aún recordaban nuestra primera vez en la vía lactea, esa fatalidad del amor en boca gomez jattin. Allí estábamos, estáticos, extáticos... y un poco ajenos el uno del otro. Sexo descompuesto para garantía de mis labios... muerte, un brindis por la muerte, por el dolor irreparable que sólo ella entiende. Por la fragilidad de tus huesos y la sonrisa que siempre le vendiste a mis noches.
-Es tarde, debo irme.
Y desaparezco con las últimas luces de la calle. Los ladrones han hecho su trabajo, yo no he podido con el mío.
Palpitaciones a la media noche
Marco me sonríe mientras
Meto mi mano entre sus piernas
deja su cuerpo a merced del infinito
Mientras yo cuento, uno a uno, los
Cuadros de su camisa
Marco me sonríe
Mientras separo mi mano
Inundada por la corriente de sus piernas
Toma su cuerpo y lo envuelve con cuidado
En una débil capa de piel
Me desabrocho el alma
Y la pongo sobre la cama
Mañana la encontrare arrugada
Y volveré a usarla sin dudarlo
Nunca tuve la costumbre de reparar
mis noches
Meto mi mano entre sus piernas
deja su cuerpo a merced del infinito
Mientras yo cuento, uno a uno, los
Cuadros de su camisa
Marco me sonríe
Mientras separo mi mano
Inundada por la corriente de sus piernas
Toma su cuerpo y lo envuelve con cuidado
En una débil capa de piel
Me desabrocho el alma
Y la pongo sobre la cama
Mañana la encontrare arrugada
Y volveré a usarla sin dudarlo
Nunca tuve la costumbre de reparar
mis noches

El secreto de la angustia
Está en saberla repartir
Entre tu padre y su sonrisa descarada
Entre tu madre y su cabello desahuciado
Entre tu perro y una puerta mal asegurada
Entre tu boca y aquella mujer y aquél hombre
Entre Dios y su coro de ángeles
cantando eternamente la misma tonada
entre la hora de la siesta y el café de la mañana
entre la cama de siempre, entre
la una y las tres
entre la lluvia y la noche
entre la calle de turno,
entre la tierra, la ropa sucia
la camisa al revés,
el baño diario, la cocina,
el pie descalzo, el pie calzado, los zapatos rotos
Virginia Woolf, las flores, Yourcenar,
El cuadro en la pared, Bukowski, el vaso de licor en
La repisa de la biblioteca,
Wilde, el revolver personal guardado en la mano derecha,
El retrato, el espejo, Nietzsche
Campanada, son las doce
Entre el sol resplandeciente, la plaza del pueblo
Emily Dickinson, la cabaña perdida en el bosque,
El presentimiento corriendo como sombra,
El suicidio, la ventana, Albert Camus,
El peregrino, el solitario, el hombre que no
Pertenece a este país, el que corre en otro río
El tedio, la flagelación, la metamorfosis
Cesar Vallejo, la casa sola, el comedor a oscuras
entre todo lo que escribes y el lápiz
que alguien por accidente
tiró sobre las llamas.
Mi padre
Ahí va mi padre, el poeta
El que de vez en cuando me pregunta
¿por qué mi camisa tiene forma de camisa?
Yo no sé pero le luce
porque hay que ver cómo le queda
y cómo camina con ella
como si acabara de nacer
y ahí viene a preguntarme
en cumplimiento de su eterno papel
que para dónde voy
y empiezo a sospechar que en realidad
quiere preguntar por su camisa
así que lo distraigo con una
respuesta dejada en el azar:
-A donde no haya vida, a dónde
no esté el mundo
Ahí va mi padre el orador
diciendo que Goethe dijo
“He aquí un mundo,
a esto se llama un mundo”
o que Balzac describía tercamente
con taxonómica paciencia
o que Borges descubrió la trama
de un grupo de hombres
que se inventó un planeta.
Yo no sé si lo hace a falta
de otro oficio
o porque en realidad le molesta
la forma de su camisa.
Sólo sé que es mi padre
el poeta, el orador
el misógino que un día le regaló
una flor a mi madre
porque quería un hijo
Y tenía un espejo grande mi viejo
yo solía mirarme en él y me asombraba
me veía la barba y el tabaco
y el libro debajo del brazo
Ahí va mi padre el caminante
El que un día descolgó el espejo
dizque para donarlo a la iglesia
de un pueblo llamado Comala o algo así
lo he buscado en todas partes y nada
parece que no existe tal espejo
parece que mi madre nunca
recibió una flor
parece que mi padre murió con
su camisa
la única que tenía.
El que de vez en cuando me pregunta
¿por qué mi camisa tiene forma de camisa?
Yo no sé pero le luce
porque hay que ver cómo le queda
y cómo camina con ella
como si acabara de nacer
y ahí viene a preguntarme
en cumplimiento de su eterno papel
que para dónde voy
y empiezo a sospechar que en realidad
quiere preguntar por su camisa
así que lo distraigo con una
respuesta dejada en el azar:
-A donde no haya vida, a dónde
no esté el mundo
Ahí va mi padre el orador
diciendo que Goethe dijo
“He aquí un mundo,
a esto se llama un mundo”
o que Balzac describía tercamente
con taxonómica paciencia
o que Borges descubrió la trama
de un grupo de hombres
que se inventó un planeta.
Yo no sé si lo hace a falta
de otro oficio
o porque en realidad le molesta
la forma de su camisa.
Sólo sé que es mi padre
el poeta, el orador
el misógino que un día le regaló
una flor a mi madre
porque quería un hijo
Y tenía un espejo grande mi viejo
yo solía mirarme en él y me asombraba
me veía la barba y el tabaco
y el libro debajo del brazo
Ahí va mi padre el caminante
El que un día descolgó el espejo
dizque para donarlo a la iglesia
de un pueblo llamado Comala o algo así
lo he buscado en todas partes y nada
parece que no existe tal espejo
parece que mi madre nunca
recibió una flor
parece que mi padre murió con
su camisa
la única que tenía.
Una vuelta
Vos
A Yudy, en un tiempo paralelo
sos vos
y puedo convencerme y convencer
a los demás que sos un sueño
que una tarde me levanto
después de la siesta
con la ropa pegada al cuerpo
porque estamos en verano
y me doy cuenta que soy
un hombre
que no soy más el animal de siempre
porque comías insectos
en un circo extranjero
y luego me pasabas esos
bichos duros con la lengua
que se amontonaban en mi garganta
y luego me revolvías el alma
como preparando una cena para
el dios de los infiernos
sos vos
estoy seguro
vienes cada tarde y
me obligas a sentir un terco calor
que me deviene en sangre
y en un temblor casi perfecto
de metamorfosis
cómo evitar la agonía
si vives recordándome que soy
sólo por vos, solo por tu vientre
que igual al de mi madre
es invertebrado
sos vos
y puedo convencerme y convencer
a los demás que sos un sueño
que una tarde me levanto
después de la siesta
con la ropa pegada al cuerpo
porque estamos en verano
y me doy cuenta que soy
un hombre
que no soy más el animal de siempre
porque comías insectos
en un circo extranjero
y luego me pasabas esos
bichos duros con la lengua
que se amontonaban en mi garganta
y luego me revolvías el alma
como preparando una cena para
el dios de los infiernos
sos vos
estoy seguro
vienes cada tarde y
me obligas a sentir un terco calor
que me deviene en sangre
y en un temblor casi perfecto
de metamorfosis
cómo evitar la agonía
si vives recordándome que soy
sólo por vos, solo por tu vientre
que igual al de mi madre
es invertebrado
Orgasmo por entregas
He visto tus huesos palpitar
entre las ruinas
Y los muros de tus piernas
separando
la nada de la nada
He visto tus manos enredándose
en la lluvia
Y un poco de tus labios
invocar
a los demonios
He visto tus ojos…
Pero nunca,
nunca he sido testigo
de tu cuerpo desnudándose
en aquel rincón…
ese lugar que termina y
comienza contigo
esa noche olvidada en
una maleta empacada a la ligera
y el orgasmo por entregas que te
prometí mientras estabas de viaje
ese retorno inesperado
que confundí con la muerte
la muerte que jamás
hizo tratos conmigo
y la puerta dudosa de sus goznes
porque jamás pude enviarte
la primera parte.
entre las ruinas
Y los muros de tus piernas
separando
la nada de la nada
He visto tus manos enredándose
en la lluvia
Y un poco de tus labios
invocar
a los demonios
He visto tus ojos…
Pero nunca,
nunca he sido testigo
de tu cuerpo desnudándose
en aquel rincón…
ese lugar que termina y
comienza contigo
esa noche olvidada en
una maleta empacada a la ligera
y el orgasmo por entregas que te
prometí mientras estabas de viaje
ese retorno inesperado
que confundí con la muerte
la muerte que jamás
hizo tratos conmigo
y la puerta dudosa de sus goznes
porque jamás pude enviarte
la primera parte.
Habitación
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